jueves, 3 de marzo de 2011

Con fernet y sonido a lluvia

Y mientras lo miro hablar, cada vez más lento, más introspectivo, más ensimismado, mientras lo escucho reconocer que tomar fernet sentado le ayuda a entender descubro que estamos usando nuestros vasos de excusa para enfrentarnos en voz alta a conclusiones que ya sabíamos. Al menos para él, que habla porque yo, de voz alta, poco y nada. Esta noche yo escucho y sirvo otra ronda y pienso... o creo pensar.
Dialógicos

lunes, 31 de enero de 2011

Once minutos, Paulo Coelho

La pasión hace que uno deje de comer, de dormir, de trabajar, de estar en paz. Mucha gente se asusta porque, cuando aparece, derrumba todas las cosas viejas que encuentra.
Nadie quiere desorganizar su mundo. Por eso, mucha gente consigue controlar esta amenaza, y es capaz de mantener en pie una casa, o una estructura, que ya esta podrida. Son los ingenieros de las cosas superadas. Otra gente piensa exactamente lo contrario: Se entrega sin pensar, esperando encontrar en la pasión las soluciones para todos sus problemas. Descarga sobre la otra persona toda la responsabilidad por su felicidad, y toda la culpa por su posible infelicidad. Está siempre eufórica porque algo maravilloso sucedió, o deprimida porque algo inesperado acabó destruyéndolo todo.
Apartarse de la pasión, o entregarse ciegamente a ella, ¿Cuál de las dos actitudes es la menos destructiva? No sé.

jueves, 27 de enero de 2011

Eventualmente hoy

Siempre estoy en desventaja con vos, siempre estás rompiéndome un poco el corazón. Y estoy yo rompiéndome la vida para no llorar, apretando los dientes, encerrando mi mente para que no seas ni nombre ni color, para no seas ni seamos, ni seremos. Eventualmente seremos extraños y algún día creeremos habernos conocido para luego darnos cuenta de que nunca ocurrió, que eran otras personas, en otra hoja, en diferente renglón. Eventualmente quizás sea hoy.

Y -casi por accidente si es necesario- que dejes de creerte el dueño de todo lo que soy, que jamás lo fuiste siquiera de lo que fui. Que dejes de no mirarme como si eso me fuera a matar, que tus besos son naranjas pero no son la vida eterna. Y que dejes de mirarme como si fueses el dueño de todo lo que soy, de todo lo que hay en mí. Que voy a apretar los dientes de nuevo y a decir que no, que dejes de mirarme así, que tus besos van a ser siempre naranjas pero no son la vida eterna, ni son los dueños de todo lo que hay en mí.

Existe

Existe la posibilidad de que aún te abrace, de que aún te bese. Existe la posibilidad de que nos saquemos todo este tiempo del medio, que no haya más que manos entre nosotros y que todo lo que seamos sea el espacio nuestro. Existe la posibilidad de que seamos -todavía existe- vos y yo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Un rato mientras tanto

Quiero que seas mi mientras tanto y mientras esperamos que me busques en cada cuarto de tu casa, que me encuentres en la cocina, que te espere en el sillón. No quiero ser tu todo el tiempo porque es suficiente el cada tanto.

Quiero ser tu mientras tanto y que sólo nos busquemos las manos, que no nos miremos a los ojos y que nos busquemos las manos porque en las manos está todo dicho. No quiero que seas mi por siempre para siempre si sos sin versos ni rima.

Quiero que seas mis varias copas, que seas mi poca ropa y olvidarme de tu nombre en la mañana, que no sos mi todo el tiempo ni mi hasta mañana. No quiero ser tu para siempre si hoy ahora alcanza.

Quiero ser tu mientras tanto y mientras esperamos seguir jugando a no ser nosotros, a ser sólo un rato. No quiero que seas mi domingo a la tarde si te quiero de a besos en la madrugada.

Quiero que seas mi mientras tanto y mientras esperamos que me busques donde quieras buscarme, que te espero de a poca ropa y un rato porque toda la vida no nos alcanza.

lunes, 8 de noviembre de 2010

After such pleasures, Julio Cortázar.

Solo en mi casa abierta sobre el puerto
otra vez empezar a quererte,
otra vez encontrarte en el café de la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable
hubiera sucedido.
Y no tener que acordarme de este olvido que sube
para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más que una ventana sin estrellas.

sábado, 16 de octubre de 2010

Juego a bailar

De repente te guardo en un cajón
para que un día puedas recordarme quién soy
para que ya no me olvide de mí
porque a veces me olvido,
me pongo una máscara y juego a bailar.
Soy un poco la reina de todos
y el corazón de ninguno.
Juego a bailar, sin atarme a nada,
a llenarme la boca de besos
hasta que vos salís del cajón
con un te quiero que casi mata.
Ya no nos queremos, eso es claro,
pero volvés para recordarme cómo soy
qué quiero,
porque en realidad me importa
bastante casi todo.
Pero me lo recordás y yo puedo
volver a pensarlo, darme una segunda
oportunidad
no conformarme tanto, que sí me
importa casi todo.
Quizás ahora ya estoy lista
para dejar las máscaras, los juegos
y volver a bailar de verdad. Quizás
ahora ya es tiempo
para que me vuelvan a romper el corazón.